Implementación
Salesforce y Oracle puestos a funcionar, con la gente adentro usándolos.
- Sales Cloud · Service Cloud
- Oracle Fusion · E-Business Suite
- Migración y limpieza de datos
- Arranque acompañado
Estuvimos muchos años del lado del cliente. Vivimos el punto exacto donde un proyecto se atora, se encarece y deja de importarle a todos. Nuestro trabajo es que el suyo no llegue ahí.
Salesforce y Oracle puestos a funcionar, con la gente adentro usándolos.
Power BI, modelos y tableros que alguien abre el lunes por la mañana.
Pilotos con alcance cerrado y una métrica de éxito acordada antes de empezar.
Sitios y portales conectados al CRM, no folletos bonitos y aislados.
Estrategia empresarial y rediseño del proceso real, antes de automatizarlo.
Al revés de como suele venderse. Las semanas que se van en definir el alcance y limpiar los datos son las que después no se pierden reabriendo el proyecto.
Hablamos con quien usa el sistema, no sólo con quien lo compró. Salimos con el problema bien planteado.
Proceso objetivo, configuración y criterios de aceptación. Escrito antes de tocar nada.
Configuración, integraciones y migración. Avance visible cada semana.
Usuarios reales sobre datos reales. Nada pasa con un caso abierto.
Salida acompañada, con soporte en los primeros cierres. Aquí se decide si se usa o se abandona.
Documentación y entrega al equipo interno. El objetivo es que dejen de necesitarnos.
Rangos para un módulo en una empresa mediana. Precio cerrado por fase: puede detenerlo al final de cualquiera sin quedar a medio camino.
El consultor nunca habló con quien usa el sistema.
El diseño salió de una junta con dirección. Nadie se sentó con el vendedor que captura la oportunidad.
Compramos las licencias y siguen sin usarse.
El contrato corre desde la firma. El proyecto no arrancó porque nadie definió quién es dueño del dato.
El reporte semanal se sigue haciendo a mano.
Hay tablero, pero nadie confía en él. Se exporta a Excel y se vuelve a armar cada viernes.
Cada área trae una cifra distinta a la junta.
No es un problema de reportes: es que los catálogos maestros nunca se depuraron.
Cada quince días, una conversación honesta sobre proyectos que salieron mal y por qué.
Quien le vende el proyecto es quien lo dirige. No hay un equipo senior en la propuesta y otro junior en la ejecución.
Director financiero en ejercicio. Dirige los proyectos desde el lado que los aprueba, los paga y los defiende ante un consejo.
Responsable de la práctica de consultoría y datos: rediseño de proceso, modelos de información y tableros de dirección.
Diagnóstico sin costo. Salimos con el problema planteado, el orden de prioridades y un rango de esfuerzo. Si no hay proyecto que valga la pena, se lo decimos ahí mismo.
Respondemos en 24 horas con dos o tres horarios. La sesión es presencial o por videollamada, sin presentación de ventas. A los tres días hábiles le llega el resumen por escrito.